Artista
Arturo Mendoza Elfeo
Arturo Mendoza nació en la Ciudad De México en 1982. Se mudó a la ciudad de Querétaro y fue ahí cuando encontró la oportunidad de explorar su creatividad y expresar sus ideas a través de pinturas. En las noches de insomnio que padeció durante un largo periodo divagó entre conceptos y técnicas sin limitarse en su afán de encontrar su propio estilo.
“Lo único que no puedes permitirte es tener miedo de echar a perder, sólo echando a perder es posible encontrar el accidente correcto, el que vale la pena hacer tuyo”.
En el 2001 llegó a la comunidad de Todos Santos. Una comunidad artística ubicada en la península de Baja California Sur, entre el turístico Cabo San Lucas (Los Cabos) y la capital La Paz, Arturo encontró el lugar ideal para establecer su propia galería y finalmente forjar su estilo.
Influenciado por el surrealismo de Salvador Dalí y los colores de Mark Rothko Arturo le fue dando forma y sentido propio a sus óleos.
“Siempre busqué que la gente sintiera algo al observar mis pinturas, que se identifique, y que tengan la libertad de crear su propia versión y en ese afán nacieron mis personajes”
Sus personajes vieron la luz en el verano del 2001, siendo ellos los que marcarían, hasta ahora, una referencia que hace sus obras únicas e inconfundibles. Basados en la expresión corporal y lo neutral de su vestimenta su falta de rostro permite al observador identificarse y darle continuidad a la historia haciéndola propia.
“No me gusta interferir contando mi versión de lo que pinté, prefiero escuchar las historias que se crean a través de distintas personas y descubrir que así como algunas concuerdan con mi intención, hay otras que toman rumbos completamente distintos pero igual de geniales”
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“Lo único que no puedes permitirte es tener miedo de echar a perder, sólo echando a perder es posible encontrar el accidente correcto, el que vale la pena hacer tuyo”.
En el 2001 llegó a la comunidad de Todos Santos. Una comunidad artística ubicada en la península de Baja California Sur, entre el turístico Cabo San Lucas (Los Cabos) y la capital La Paz, Arturo encontró el lugar ideal para establecer su propia galería y finalmente forjar su estilo.
Influenciado por el surrealismo de Salvador Dalí y los colores de Mark Rothko Arturo le fue dando forma y sentido propio a sus óleos.
“Siempre busqué que la gente sintiera algo al observar mis pinturas, que se identifique, y que tengan la libertad de crear su propia versión y en ese afán nacieron mis personajes”
Sus personajes vieron la luz en el verano del 2001, siendo ellos los que marcarían, hasta ahora, una referencia que hace sus obras únicas e inconfundibles. Basados en la expresión corporal y lo neutral de su vestimenta su falta de rostro permite al observador identificarse y darle continuidad a la historia haciéndola propia.
“No me gusta interferir contando mi versión de lo que pinté, prefiero escuchar las historias que se crean a través de distintas personas y descubrir que así como algunas concuerdan con mi intención, hay otras que toman rumbos completamente distintos pero igual de geniales”